
Por
Oscar Augusto Rodríguez Baquero,Promotor del
Museo Español del EspacioCádiz, desde tiempos remotos, cuenta con una larga tradición ligada a la navegación y a la exploración de nuevas tierras. Nuestra Bahía ha sido testigo de una intensa actividad comercial que se remonta a las épocas fenicia y romana, extendiéndose a lo largo de los siglos y proporcionando al entorno gaditano una gran riqueza hasta no hace mucho tiempo.
Nuestra naturaleza curiosa se traducía, cinco siglos atrás, en la partida de carabelas, naos y galeones desde nuestros muelles para continuar con la exploración del Nuevo Mundo. Como consecuencia directa de esas actividades relacionadas con la exploración, nuestra ciudad fue albergando desde entonces un poderoso interés por la ciencia, y es una de sus vertientes, el conocimiento del Cosmos, el argumento principal del presente trabajo.
CADIZ, ENCLAVE ASTRONOMICO
En 1751, el científico y marino Jorge Juan (1713-1773) fundo en la capital gaditana uno de los observatorios astronómicos más avanzados de la época (y el primero en España), ubicado en el entonces Castillo de La Villa, en la céntrica calle San Juan de Dios.
En aquella época alcanzaron gran renombre los trabajos realizados por Vicente Tofiño y Juan Godín, sin olvidar aquellos elaborados por el mismo Jorge Juan, como Observaciones astronómicas y físicas (1773), poco antes de su muerte. En ese mismo año, el ilustre botánico José Celestino Mutis dio a conocer su otra vocación, la astronómica, con la publicación de la Sustentación del Sistema Heliocéntrico, una obra científica que apoyaba las teorías promulgadas con anterioridad por personalidades como Nicolás Copérnico e Isaac Newton, según las cuales los planetas orbitaban alrededor del Sol, no de la Tierra (Teoría Geocéntrica).
En 1798, el Real Observatorio de Cádiz fue trasladado a la Isla de León, lugar donde había sido construido un edificio más apropiado para dichas instalaciones, permaneciendo en aquel lugar hasta nuestros días. Actualmente se le conoce por el nombre de Real Instituto y Observatorio de la Armada en San Fernando, y acoge una serie de dependencias de gran importancia, como la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Físico-Matemáticas, en la que son instruidos Jefes y Oficiales de la Armada en dichas disciplinas, y las secciones de Efemérides, Astronomía, Hora y Geofísica, cuyos objetivos son el estudio y cálculos de las efemérides astronómicas, determinación de los astros, conservación de las escalas de tiempo y el estudio de la Geofísica y Geodésica, respectivamente. Mediante la utilización de sistemas láser de última generación, en el Observatorio se realizan, desde el año 1958, actividades ligadas a la medición de los parámetros orbitales de diversos satélites, trabajando en conjunto con centros como el Goddard de la NASA en Maryland (EE.UU.) en proyectos para el perfeccionamiento de las órbitas de los ingenios espaciales.
GADITANOS A LA CONQUISTA DEL ESPACIO
Actualmente nos encontramos en la Era Espacial, inaugurada un 4 de Octubre de hace ya la friolera de 43 años con el lanzamiento de una pequeña esfera metálica de casi 60 kilos de peso, llamada Sputnik-1. Este acontecimiento, junto con la llegada de los primeros seres humanos a la superficie lunar, han marcado las vidas de muchos gaditanos, despertando en algunos esa curiosidad y anhelos de explorar que nos caracterizó en el pasado, traduciéndose en vocación años más tarde. Tal es el caso de Santiago Ximénez de Ferrán y Javier Martí Canales, vecinos de Cádiz y Jerez respectivamente, que tras un duro camino han conseguido tomar posiciones estratégicas en el sector aeroespacial. Concretamente, estos gaditanos desempeñan su actividad en dos centros emblemáticos de la carrera espacial europea: el Puerto Espacial de Kourou (Guayana Francesa) y el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espaciales (ESTEC - Holanda), ambos de la Agencia Espacial Europea (ESA), organismo del cual España es miembro fundador. Dichos emplazamientos no llegan a ser tan famosos como los centros de la NASA en Cabo Cañaveral y Houston, pero la actividad que en ellos se desarrolla es igualmente importante. Desde Kourou, la ESA ha lanzado multitud de satélites de comunicaciones como los Hispasat-1A y 1B, meteorológicos como los populares Meteosat y telescopios orbitales como el ISO (Observatorio Espacial de Infrarrojos) y el XMM-Newton (Observatorio de Rayos-X), por poner algunos ejemplos. Por otro lado, en el ESTEC se ultima la construcción del laboratorio Columbus, una de las principales aportaciones europeas a la Estación Espacial Internacional, un ambicioso proyecto en el que 16 países, entre los que se encuentra España, aúnan esfuerzos para la construcción del complejo orbital más grande que jamás haya existido. Dicho módulo de experimentación será uno de los principales elementos de la plataforma espacial en la que se desarrollarán investigaciones en campos muy diversos, entre ellos el científico y el industrial. Nuevos fármacos y materiales de alta tecnología saldrán de ese laboratorio para beneficio del ciudadano de a pie.
UNA INICIATIVA CON SABOR GADITANO
El año 1997 marcó en Cádiz la puesta en marcha de un proyecto dirigido a paliar la carencia de centros dedicados a la divulgación de la ciencia y tecnología en nuestro país. Concretamente, esta iniciativa tiene como objetivo la creación de unas dependencias culturales mediante las cuales el público visitante pueda adquirir una idea correcta de lo que ha sido, es y será el largo caminar de la Humanidad rumbo a las estrellas, desde los primeros anhelos registrados en la Mitología de las grandes civilizaciones hasta el asentamiento de las primeras colonias humanas en la Luna y Marte. El proyecto lleva el nombre de Museo Español del Espacio; de ver la luz, este Museo se convertiría en el primero de estas características en nuestro país.
Desde un primer momento, la iniciativa para crear estas singulares dependencias ha contado con el respaldo de prestigiosos organismos internacionales del sector como la Administración nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), entre otros muchos. A nivel nacional, científicos del CSIC, así como los astronautas Pedro Duque (ESA) y Miguel López-Alegría (NASA) han coincidido en el beneficio que a nivel nacional e internacional conllevan este tipo de iniciativas, brindándose a colaborar para convertirla en una realidad.
En Junio de 1999, el Ayuntamiento de Cádiz mostró un cierto interés en el proyecto, pero pocos ánimos para contribuir a sacarlo adelante, quizás influenciado por la polémica derivada del popular Museo del Mar, cuyos coletazos todavía se hacen sentir. Desde su creación, han surgido propuestas para presentar el proyecto en Madrid, Jaén, Almería y alguna localidad de la provincia de Cádiz, pero todavía se albergan esperanzas para su creación en la capital gaditana dado su larga tradición ligada al estudio de las ciencias del espacio, como ha quedado demostrado en este trabajo.
Son las instituciones públicas y privadas las que pueden contribuir de forma decisiva a la consecución del proyecto, el cual tiene abierta una página web en la siguiente dirección de Internet:
http://www.astrored.net/museo-espacial
A diferencia de lo que el público gaditano pudiera pensar mayoritariamente, Cádiz está aún cerca de tocar las estrellas.
Mayo de 2000
¡Participa con un artículo!
Puedes colaborar en esta sección enviándo tu aportación fácilmente y verla publicada. Cuánto más aportemos entre todos, más recursos y riqueza de divulgación conseguiremos. ¿Quieres participar?

en los foros ...



