
¿Capa de Ozono?
Esta palabra, viene del griego ozein "oler". La vida en la Tierra ha sido protegida durante millares de años por una capa de veneno vital en la atmósfera. Esta capa, compuesta de ozono, sirve de escudo para proteger a la Tierra contra las dañinas radiaciones ultravioletas del sol. Hasta donde sabemos, es exclusiva de nuestro planeta. Si desapareciera, la luz ultravioleta del sol esterilizaría la superficie del globo y aniquilaría toda la vida terrestre. El ozono es una forma de oxígeno cuya molécula tiene tres átomos, en vez de los dos del oxígeno común. El tercer átomo es el que hace que el gas que respiramos sea venenoso; mortal, si se aspira una pequeñísima porción de esta sustancia. Por medio de procesos atmosféricos naturales, las moléculas de ozono se crean y se destruyen continuamente. Las radiaciones ultravioletas del sol descomponen las moléculas de oxígeno en átomos que entonces se combinan con otras moléculas de oxígeno para formar el ozono. El ozono no es un gas estable y es muy vulnerable a ser destruido por los compuestos naturales que contienen nitrógeno, hidrógeno y cloro. Cerca de la superficie de la Tierra (la troposfera), el ozono es un contaminante que causa muchos problemas; forma parte del smog fotoquímico y del cóctel de contaminantes que se conoce popularmente como la lluvia ácida. Pero en la seguridad de la estratosfera, de 15 a 50 km sobre la superficie, el gas azulado y de olor fuerte es tan importante para la vida como cl propio oxígeno.
Un escudo frágil
El ozono forma un frágil escudo, en apariencia inmaterial pero muy eficaz. Está tan esparcido por los 35 km de espesor de la estratosfera que si se lo comprimiera formaría una capa en torno a la Tierra, no más gruesa que la suela de un zapato. La concentración del ozono estratosférico varía con la altura, pero nunca es más de una cienmilésima de la atmósfera en que se encuentra. Sin embargo, este filtro tan delgado es suficiente para bloquear casi todas las dañinas radiaciones ultravioletas del sol. Cuanto menor es la longitud de la onda de la luz ultravioleta, más daño pueda causar a la vida, pero también es más fácilmente absorbida por la capa de ozono.
En peligro: salud y medio ambiente
Cualquier aumento de la radiación UVB que llegue hasta la superficie de la Tierra tiene el potencial para provocar daños al medio ambiente y a la vida terrestre. Los resultados indican que los tipos más comunes y menos peligrosos de cáncer de la piel, no melanomas, son causados por las radiaciones UVA y UVB. Se calcula que para el año 2000 la pérdida de la capa de ozono será del S al 10% para las latitudes medias durante el verano. Según los datos actuales una disminución constante del 10% conduciría a un aumento del 26% en la incidencia del cáncer de la piel. Las últimas pruebas indican que la radiación UVB es una causa de los melanomas más raros pero malignos y virulentos. La gente de piel blanca que tiene pocos pigmentos protectores es la más susceptible al cáncer cutáneo, aunque todos están expuestos al peligro. El aumento de la radiación UVB también provocará un aumento de los males oculares tales como las cataratas, la deformación del cristalino y la presbicia. Se espera un aumento considerable de las cataratas, causa principal de la ceguera en todo el mundo. Una reducción del 1% de ozono puede provocar entre 100.000 y 150.000 casos adicionales de ceguera causada por cataratas. Las cataratas son causa de la ceguera de 12 a 15 millones de personas en todo el mundo y de problemas de visión para otros 18 a 30 millones. La radiación UVC es más dañina que la UVB en causar la ceguera producida por el reflejo de la nieve, pero menos dañina en causar cataratas y ceguera. La exposición a una mayor radiación UVB podría suprimir la eficiencia del sistema inmunológico del cuerpo humano. La investigación confirma que la radiación UVB tiene un profundo efecto sobre el sistema inmunológico, cuyos cambios podrían aumentar los casos de enfermedades infecciosas con la posible reducción de la eficiencia de los programas de inmunización. La inmunosupresión por la radiación UVB ocurre independientemente de la pigmentación de la piel humana. Tales efectos exacerbarían los problemas de salud de muchos países en desarrollo. El aumento de la radiación UVB además provocaría cambios en la composición química de varias especies de plantas, cuyo resultado sería una disminución de las cosechas y perjuicios a Ios bosques. Dos tercios de las plantas de cultivo y otras sometidas a pruebas de tolerancia de la luz ultravioleta demostraron ser sensibles a ella.
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Las capas de la atmósfera La atmósfera se divide
en cuatro capas, de abajo hacia el espacio: la TROPOSFERA, la ESTRATOSFERA, la MESOSFERA y
la TERMOSFERA o IONOSFERA, llamada así porque la luz ultravioleta ioniza los átomos a
estas alturas. |
El ozono es un elemento
básico de la atmósfera que nos protege de los rayos ultravioletas procedentes del
espacio. La causa: el Hombre. La consecuencia: ¿el fin de la vida?
Debido a la acción
nociva que ejercen los agentes contaminantes introducidos por el hombre en la atmósfera,
la capa de ozono se está reduciendo cada vez más. El efecto es más dramático en las
regiones antárticas, donde los instrumentos han detectado la presencia de un auténtico
agujero. La luz del Sol es
fundamental para la existencia en nuestro planeta. El calor solar, en efecto, permite
mantener las condiciones de temperatura ideales para el desarrollo y la conservación de
nuestro sistema biológico. Sin embargo, no todos los tipos de radiaciones solares tiene
efectos benéficos para las especies vivientes. Una exposición prolongada a los rayos
ultravioletas (UV) puede ser dañina, pero no decir letal, para el hombre. Los rayos UVB y
UVC pueden interactuar a nivel molecular con los tejidos orgánicos irradiados y provocar
patologías peligrosas, como el cáncer de piel. Según las últimas estadísticas, en
Nueva Zelanda, donde la incidencia en el suelo de los rayos UVB es mayor, el 35% de la
población está destinado a sufrir cáncer de piel en el curso de su vida, aunque no
siempre de forma fatal. Afortunadamente para nosotros, la Tierra está dotada de una
defensa natural contra los rayos UV solares. La atmósfera terrestre, en efecto, es
transparente a la radiación electromagnética de baja energía procedente del espacio,
como la luz visible y las ondas de radio, pero opaca a la radiación más energética
comprendida entre los rayos UVB y los rayos gamma, pasando por los rayos X. A partir de la
radiación de tipo UVA, la mayor parte de la radiación electromagnética emitida por el
Sol no llega a la superficie terrestre. La radiación de tipo UVC es totalmente absorbida
por la atmósfera mientras que la radiación UVB, que representa menos del 1% de la
cantidad total de radiación emitida por el Sol, consigue filtrarse parcialmente. En ambos
casos, la función de escudo corre a cargo sobre todo el ozono, una molécula
relativamente inestable formada por tres átomos de oxígeno (O3). La mayor
parte del ozono está concentrada dentro de las capas más exteriores de la atmósfera,
precisamente en la región, llamada estratosfera, situada a una altura de 20-30 km. El
ozono se forma en la propia estratosfera, donde los átomos y las moléculas de gas sufren
un continuo bombardeo por parte de las radiaciones ultravioletas del Sol. En particular,
cuando los rayos UV inciden sobre las moléculas de oxígeno diatómico (O2)
las escinden en átomos de oxígeno libre. Cada átomo de oxígeno libre puede combinarse
con una molécula de oxígeno (O2) para formar una molécula de ozono (O3).
A su vez, la molécula de ozono, bajo la acción de los rayos UV, se escinde en una
molécula de oxígeno diatómico y un átomo de oxígeno libre que vuelven a entrar en el
ciclo para formar otras moléculas de ozono. No obstante, el ozono absorbe los rayos UV en
mayor cantidad que las moléculas normales de oxígeno y constituye por ello un escudo
más eficaz. De este modo, solo una mínima fracción de los rayos UVB emitidos por el Sol
logran atravesar la capa de ozono y llegar a la superficie terrestre.
Cuando tres átomos
de ozono chocan con una molécula de O2 la disgregan en dos átomos de oxígeno
(O2). Cuando este átomo de oxígeno "choca" con otra molécula de
oxígeno, se unen y vuelven a crear otra de ozono. PRODUCCIÓN NATURAL DEL OZONO Cuando una molécula
de ozono O3 absorbe la radiación ultravioleta, se descompone en una molécula
de oxígeno diatómica O2 y un átomo de oxígeno, que al colisionar con una
molécula de ozono, da como resultado 2 moléculas de oxígeno, mucho más estable.
DESTRUCCIÓN NATURAL
DEL OZONO Daños causados por el hombre
Desgraciadamente,
según los datos de la World Meteorological Organization, en los últimos 10 años se ha
registrado una continua disminución de la capa de ozono, con un valor medio del 3% a
escala mundial. En algunas regiones terrestres se han registrado incluso picos que oscilan
entre el 20 y el 50%. Como la disminución del nivel del ozono es progresiva, no puede
deberse a fenómenos periódicos como, por ejemplo, el ciclo solar o las variaciones
estacionales. El mismo razonamiento vale
para fenómenos episódicos como las erupciones volcánicas, las cuales, al inyectar gases
nocivos en la estratosfera, también desempeñan un importante papel en la erosión de la
capa de ozono. En este sentido, la erupción del volcán Pinatubo, acaecida el 15 de junio
de 1991 en Filipinas, constituyó un caso espectacular. Los fenómenos observados son
atribuibles en su mayor parte a la acción nociva de algunas sustancias conocidas como
CloroFluoroCarburos (CFC), unas sustancias químicas artificiales compuestas de carbono,
flúor y cloro, diariamente vertidas a la atmósfera desde comienzos de los años
cuarenta.
Interacción del ozono atmosférico con las radiaciones UV
solares. El ozono absorbe las radiaciones UV y se escinde en una molécula de oxígeno
diatómico y un átomo de oxígeno libre.
Estas sustancias no
reaccionan fácilmente con las demás moléculas presentes en la atmósfera, razón por la
cual tiene una vida más bien larga. Al difundirse por la estratosfera, los CFC pueden ser
escindidos por radiaciones UV del Sol. En el proceso se liberan átomos de cloro. Esta
reacción, que provoca la destrucción de la molécula de ozono, procede según un ciclo
continuo. Cuando la molécula de monóxido de cloro encuentra un átomo de oxígeno, se
libera nuevamente un átomo de cloro que vuelve a entrar en el ciclo para reaccionar con
otras moléculas de ozono. Así un solo átomo de cloro puede provocar la destrucción de
decenas de miles de moléculas de ozono. La reiteración de estas reacciones provoca, por
lo tanto, un adelgazamiento de la capa de ozono y una mayor transparencia de la atmósfera
a los rayos UVB. Afortunadamente, los átomos de cloro no permanecen eternamente en la
estratosfera sino que, al reaccionar con algunos tipos de gases, como el metano (CH4),
pueden volver al suelo arrastrados por las precipitaciones atmosféricas. Esto
significa que si cesara el vertido de CFC, las condiciones que provocan la extinción del
ozono desaparecerían en buena parte y la situación tendería a normalizarse en pocos
decenios. Presente y futuro
Según estimaciones
de los expertos, deberían pasar más de cincuenta años antes de que el nivel de ozono
atmosférico regresara a los valores estándar normales de principios de siglo. De acuerdo
con estudios efectuados sobre la distribución del ozono atmosférico, la disminución
observada es mayor a mayores latitudes, cerca del 8% en vez del 3% que, como se ha
indicado, es la media planetaria. En particular, se observó, en 1970, una caída
drástica del nivel del ozono sobre la Antártida. La formación de este auténtico
agujero en la capa de ozono se vería favorecida por las condiciones meteorológicas
locales, que incrementan el potencial destructivo de los CFC. Se ha observado un agujero
similar, recientemente, sobre regiones septentrionales de la Tierra, como el Ártico,
Siberia y Escandinavia. Hay preocupantes indicios de que el fenómeno se está extendiendo
rápidamente a latitudes intermedias. Gracias al incesante trabajo de persuasión de los
científicos, el peligro que presenta la reducción progresiva del ozono atmosférico es
reconocido hoy por la mayor parte de los gobiernos mundiales. Para evitar consecuencias
catastróficas, se ha reglamentado el vertido de CFC a la atmósfera terrestre mediante
tratados internacionales, el más importante de los cuales, conocido como protocolo de
Montreal, fue suscrito en 1987 en esa ciudad canadiense por EE.UU y otros 26 países.
Gracias a estos tratados, la concentración del ozono se mantiene bajo continuo control
mediante medidas de la radiación UV que incide a distintas latitudes. Todo esto, sin
embargo, no es suficiente, ya que el control debe extenderse a escala global. Por este
motivo, la NASA ha iniciado recientemente la construcción de una serie de satélites
dedicados a la vigilancia constante de la capa de ozono desde el espacio. Estos
"centinelas celestes" constituyen unos instrumentos indispensables para la
salvaguardia de nuestro planeta y serán fundamentales en el futuro para tratar de
prevenir la formación de nuevos agujeros en este estado natural sin el cual,
recordémoslo, estaría en peligro para la vida misma sobre la Tierra.
La
radiación ultravioleta se compone de tres segmentos, designados como A, B, y C.
La UV-C (por debajo de 280 nm) es filtrada por la capa de ozono de nuestro planeta y no
llega En su espectro se
distinguen tres zonas en razón de su energía: UVA (o de onda
larga): 320 a 400 nm. Los de menor frecuencia y energía. UVB (o de onda
media): 320 a 290 nm. UVC (o de onda
corta): 290 a 200 nm. Por su mayor energía, son los más peligrosos para la salud. Las bombas nucleares
La capa de ozono
también se vería afectada por la acción de las bombas nucleares, lo que agravaría los
daños como consecuencia de la radiación ultravioleta solar. Si esta situación se
prolongase, significaría el fin de la civilización humana. Desde entonces, la teoría
del invierno nuclear ha estado permanentemente envuelta en polémica. En 1985 el
Departamento de Defensa de Estados Unidos reconoció la validez de la idea, pero afirmó
que no afectaría a la política de defensa. CFC: Los clorofluorocarbonos, ciertos líquidos o gases inodoros y no venenosos, como el freón, se usan CFC: Los
clorofluorocarbonos, ciertos líquidos o gases inodoros y no venenosos, como el freón, se
usan ¿Sigue aumentando
el tamaño del agujero de ozono? Desgraciadamente si
lo hace debido a diversos factores, desde que la emisión de compuestos clorados actúa
cierto tiempo después a su emisión y aún no ha llegado a su máximo hasta que el efecto
invernadero actúa como factor amplificador del agujero. ¿Es cierto que hay
uno en el norte de Europa?, ¿cómo de grande?, ¿nos afecta/afectará?. ¿Qué proyectos
hay para evitarlo o para "remendarlo"? ¿Qué perspectivas
de futuro hay en este tema? (seguirá aumentando o decrecerá, las medidas actuales son
suficientes) La utilización del
isobutano tiene un mayor rendimiento tecnológicamente y el cálculo del coeficiente del
ciclo COP (Coefficient Of Performance) es mayor al del HFC-134a. Existen soluciones
basadas en los hidrocarburos (CARE-30) que no suponen una inversión tecnológica tan
grande y costosa como el HFC-134a. que sólo benefician a las grandes compañías
químicas. Los grandes
refrigeradores, tipo los que hay en los puertos o en grandes almacenes de congelados,
¿también usan este tipo de fluido refrigerante? Cualquier
refrigerante basado en cloro es dañino. Gracias a estudios al margen de las grande
compañías químicas, ciertas empresas están comenzando a comercializar equipos
refrigerantes basados en alternativas mucho más ecológicas, empleado desde mezclas de
hidrocarburos a amoniaco. Existen varios sistemas alternativos a los actuales en función
de la aplicación a la que estén destinados. Satélites para el estudio del ozono
MISIÓN LANZAM. OBJETIVO Serie Nimbus. 1969-1978 Mapa del ozono y de su distribución vertical en la estratosfera MUSE (Monitor of Solar UV Energy). BUV (Backscatter UV Spectrometer). SBUV (Solar Backscatter UV). OMS (Ozone Mapping Spetrometer). SAGE II (Statospheric Aerosol and Gas Experiment). 1984 Mapa global del ozono a todas las latitudes ERBSE (Earth Radiation Budget Satellite). NOAA-9, 11, L, K, M 1984-1998 Mapa de la distribución vertical del ozono en la estratosfera SSBUV (Shuttle Solar Backscatter UV). 1989-1995 Calibración y control de instrumentos en órbita TOMS (Total Ozone Mapping Spectrometer). Meteor 3, Earthprobes, ADEOS.
1991-1998
Mapa global del ozono
UARS (Upper Atmosphere Research Satellite).
1991
Control de radiación solar, estudio de la química y la
dinámica de la atmósfera externa
ATLAS/STS Payloads.
1992-1995
Control de la radiación solar, estudio de la química y la
dinámica de la atmósfera externa
EOS (Earth Observing System).
1998-2012
Estudio de los procesos de formación del ozono El deshielo de un
glaciar antártico puede aumentar 6 metros el nivel de los océanos. Según lo
demuestran imágenes de satélite recogidas desde 1992 por el Jet Propulsion Laboratory
(JPL) de la NASA, el glaciar Pine Island, en la Antártida, se está derritiendo a un
ritmo vertiginoso y podría provocar el colapso del sector oeste de ese continente y la
consecuente elevación de las aguas en todo el globo. La velocidad promedio de
derretimiento de este glaciar es de 1km por año, que puede variar de acuerdo con los
cambios climáticos. El fenómeno se debería a las aguas cálidas que llegan desde el
Océano Pacífico. El método usado por el JPL, es una técnica llamada interferometría
radar, en la que se combinan dos imágenes de radar de la misma zona, tomadas desde
diferentes lugares. Un láser; eficaz
arma para combatir el smog tóxico que envenena la atmósfera de las ciudades. Mediante
ésta técnica, se logró neutralizar la polución que afectaba a Atenas. Con su
función de radar, el lídar ("light detection and ranging"), desarrollado desde
1983 por investigadores del EPLF, es una herramienta revolucionaria. Al barrer el cielo,
puede localizar y medir, en tiempo real y a 10 kilómetros a la redonda, la naturaleza y
la concentración de los contaminantes de la atmósfera. Este instrumento es mucho más
preciso que los captores colocados en el suelo o sobre los techos. Estos últimos solo
pueden medir la tasa de contaminación en un radio de una decena de metros.
Ozono estratosférico y troposférico
La capa de la atmósfera más
cercana a la superficie se llama troposfera y tiene un espesor de unos 10 km. En la
troposfera la temperatura disminuye con la altura hasta aproximadamente los -70º C. Luego
sigue otra capa de unos 10 km dentro de la cual la temperatura se mantiene más o menos
constante. Por ese motivo se la denomina tropopausa. Por encima de esta y hasta los 50 km.
de altura se extiende la estratosfera. La circulación entre la troposfera y la
estratosfera está relativamente restringida por la tropopausa, que actúa como una
barrera. El ozono estratosférico se forma principalmente en la región ecuatorial de la
estratosfera, desde donde luego se distribuye al resto de ella.
Un peligro cada vez más cerca En la
atmósfera se está observando un lento desplazamiento del cinturón de ozono hacia cotas
más bajas. Por un lado, el cloro de los gases clorofluorocarbonados (CFC) descomponen el
ozono en la zona superior del escudo, mientras que por otro, ciertas sustancias volátiles
como el dióxido de carbono, el metano y el monóxido de nitrógeno fabrican nuevo en la
zona inferior. Este procesos ocurre en forma
natural. Las principales fuentes del ozono troposférico son el ozono estratosférico
transportado hacia abajo por movimientos atmosféricos que consiguen atravesar la
tropopausa, tales como la convección tropical o frentes en latitudes medias y la
fotodisociación natural y antropogénica de dióxido de nitrógeno por radiación
ultravioleta, que tiene lugar en la troposfera. Muchas de estas reacciones involucran la
fotooxidación de productos químicos, tales como el monóxido de carbono, metano y otros
hidrocarburos. Por este motivo, la producción de ozono troposférico aumenta en áreas
densamente pobladas e industrializadas, donde la concentración de esos contaminantes es
mayor. Factores
que afectan la intensidad de la radiación ultravioleta que llega a la superficie
terrestre O2 + hv (l ³ 240nm) à 2O 3O + x à O3 + x La segunda parte consiste en la
disociación del ozono mediante la absorción de más radiación ultravioleta, pero esta
vez de longitud de onda más larga: O3 + hv (l ³ 320nm) à O
+ O2 La porción del espectro que
comprende longitudes de onda entre 240 y 320nm no se absorbe uniformemente, por lo que
algo de radiación ultravioleta de l >290nm llega a la superficie terrestre. Esta banda
es justamente la más seriamente afectada por la disminución de las concentraciones de
ozono estratosférico. El ozono sobre el polo norte
Los colores de la imagen de arriba son las medidas hechas en
dobson del ozono. Un dobson es una unidad básica en la investigación del ozono. Esta
unidad fue nombrada después de G.M.B Dobson, uno de los primeros científicos en
investigar el ozono en la atmósfera (~1920 - 1960). Él designó al Espectrómetro Dobson
como instrumento patrón para la medición del ozono desde el suelo. Este espectrómetro
mide la intensidad de la radiación UV (ultravioleta) en cuatro diferentes ondas, dos de
las cuales son absorbidas por el ozono y dos que no lo son.
Esquema de un contenedor destinado a medir la concentración de
ozono a distintas alturas Investigaron y ganaron el premio Nobel
Mario Molina (1943-act) Es un Químico
e investigador estadounidense nacido en México, que recibió el Rowland F. Sherwood (1927-act)
Químico
estadounidense galardonado con el Premio Nobel. Nació
otro
de los químicos galardonado con el Premio Nobel fue el holandés
O2 + R.UV. --> O + O
O + O2 ------> O3
O3 + R.UV. à O2 + O
O3 + O à O2 + O2

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a penetrar hasta la Tierra. Es por esta razón que la UVC actualmente no representa
ninguna amenaza para la vida. Sin embargo, hay mucha evidencia que muestra que la
exposición tanto a UV-A y UV-B puede tener efectos adversos a corto y largo plazo sobre
los ojos y la salud visual. La radiación ultravioleta forma parte del llamado espectro
electromagnético, con escaso poder ionizante, debido a su baja energía.
Las fuentes de radiación ultravioleta son naturales (el sol) y artificiales (hospitales,
industrias, cosmética, etc). La radiación UVC no alcanza la superficie terrestre, ya que
queda retenida por la capa de ozono en la estratosfera. La radiación natural que nos
llega es por tanto UVA y UVB.
Debido a las características orográficas del Polo Norte no se creía que se llegase
a formar un vórtice polar como ocurre en el Polo Sur y que ayuda a la destrucción cada
primavera en cada uno de los hemisferios, pero resulta que se hallan en juego multitud de
factores que aún desconocemos y que ha desembocado en la aparición de la temidas nubes
PSC que provocan estragos en la capa de Ozono. La solución pasa por un cese inmediato de
producción de CFC, el control de su destrucción, no usar derivados de los CFC (léase
HFC-134a y similares promovidos por las grandes compañías químicas) y dejar pasar el
tiempo. Desgraciadamente no existe máquina alguna para "remendar el agujero".
Cuando se forma en el Polo Sur (primavera austral) tiene el tamaño de EE.UU y la altura
del Everest y llega a desaparecer un 97% del Ozono estratosférico.


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