
Después de escuchar hasta la saciedad que la conjunción planetaria del año 2000 ha sido la mejor de los últimos decenios, que ha contado con gran número de cuerpos o que ha sido la más espectacular del milenio (refiriéndose al II milenio, no al III que comienza el 31 de diciembre del 2000) he elaborado un pequeño trabajo para saber qué hay de cierto en todo ello y he aquí algunos de los curiosos resultados obtenidos.
El Sistema Solar consta de 9 planetas, de los cuales sólo podemos avistar desde la Tierra 5 a simple vista: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno; Urano queda descartado salvo en lugares muy concretos (zonas oscuras, sin Luna y con un mapa en la mano) mientras que Neptuno o Plutón necesitan ya instrumentos ópticos. Contando con la Luna serían 6 los astros implicados, pero es que si todavía queremos más espectacularidad podemos incluir el Sol, con lo cual las conjunciones serán prácticamente invisibles o invisibles del todo (como la ocurrida hace pocos días) dado el enorme brillo de nuestra estrella, pero esto daría satisfacción a los "catastrofistas" invocadores de apocalipsis planetarias.
Encontrar dos planetas tan brillantes como Júpiter y Saturno muy próximos (recordemos la Estrella de Belén de los reyes Magos) no es infrecuente: cada 7.253 días los tenemos de nuevo juntos aunque a distancias variables el uno del otro; sin embargo la periodicidad de 178,7 años que algunos autores mencionan para que los 4 grandes planetas lejanos (de Júpiter a Neptuno) vuelvan a encontrarse en una reducida zona celeste no es cierta del todo, como demuestra Meeus en su obra "Mathematical Astronomy Morsels" y cualquiera de nosotros puede comprobar en su casa con un sencillo simulador (yo he utilizado "Voyager II" para Macintosh), pues los períodos dispares de los cuatro gigantes originan una "deriva" angular que termina por romper la aparente alineación en el segundo o tercer encuentro entre ellos. Recordemos que las conjunciones entre Urano y Neptuno acontecen a intervalos de 171,4 años como media -considerando siempre órbitas circulares, no elípticas- mientras que los encuentros entre Júpiter y Saturno ocurren cada 19,85 años (los 7.253 días mencionados); cuando introducimos los 4 astros en un mismo conjunto no hay manera de hacer que se agrupen si no es a intervalos de tiempo larguísimos o quedanto todos ellos dentro de un círculo bastante amplio: precisamente algo poco espectacular.
En el período 1700-2100 encuentro bastantes conjunciones planetarias, pero sólo tomando las más espectaculares y cerradas se pueden mencionar las siguientes:
Júpiter-Saturno-Venus: astros brillantes fácilmente reconocibles en el cielo; la conjunción más cerrada (0.66º) ocurrió en el atardecer del 26 de julio de 1802 a la caída del Sol. Otras conjunciones también cerradas son la de mayo del 2000 (1.36º), septiembre de 1742 (1.43º), enero de 1842 (1.46º) y febrero del 2080 (1.81º). Si le añadimos la Luna al conunto la conjunción más cerrada de todas (2.82º) ocurrió poco antes del orto solar el 10 de enero de 1842, no habiendo ninguna igual de cerrada en este período.
Marte-Júpiter-Saturno: cuando la separación entre estos cuerpos es igual o menor que 5º (realmente cerradas) sólo aparencen 11 casos, de los cuales las más cerradas ocurrieron en enero de 1723 (1.19º), diciembre de 1901 (1.84º), septiembre de 1861 (2.71º) y noviembre del 2080 (3.26º); la de abril de este año ha sido mediocre al distar los cuerpos entre sí 4.30º.
Marte-Júpiter-Saturno-Luna: contando sólo las que contienen estos cuatro cuerpos en una zona de 6º de amplitud hay 11 ocasiones, de las cuales la más cerrada (2.33º) ocurrió en enero de 1723, seguida de la de 2.78º (en diciembre de 1901) y 4.26º en abril de 1821; las próximas no son demasiado buenas: 5.85º en marzo del 2020, 5.78º en septiembre del 2040 y 5.44º en noviembre del 2080. El rápido movimiento lunar impide que el fenómeno dure más allá de 30 horas.
Marte-Júpiter-Saturno-Venus: cuando la separación máxima entre estos cuerpos la reduzco a sólo 17º totalizo hasta 18 conjunciones, aunque la más cerrada ocurrirá el 6 de septiembre del 2040 (año de la "gran conjunción"), en donde estos astros distan sólo 5.06º; la siguiente en interés sube a los 8.21º en abril de 1821 y crece hasta 9.35º en la que aconteció en octubre de 1921.
Marte-Júpiter-Saturno-Venus-Luna: siendo ya 5 los cuerpos implicados es más difícil encontrar aproximaciones cerradas; sin embargo ciñéndonos sólo a las que tienen a estos cuerpos dentro de un círculo de sólo 12º (medianamente cerradas) aparecen hasta 6 de las cuales la más cerrada de todas (5.59º) ocurrirá en el "fatídico" año 2040, concretamente el día 8 de septiembre (mal final de verano, dirán seguramente los astrólogos del futuro); la siguiente en separación fue la de octubre de 1921 con 9.39º seguida de la de mayo del 2060 con 10.27º.
Marte-Júpiter-Saturno-Venus-Luna-Mercurio: incluir este planeta interno (con una elongación máxima de 27º 50' con respecto al Sol) implica que el número de eventos se reduzca todavía más; no es así y sólo cuando la separación entre ellos baja a los 15º nos quedamos con nada menos que 8, siendo la más favorable la del año 2040 (8 de septiembre) con 6.33º seguida de lejos por la de abril de 1821 (10.90º ) y febrero de 1962 con 12.35º.
Conjunciones múltiples: una interesante conjunción múltiple fue la que ocurrió en junio de 1817 cuando varios planetas se encontraron en un sector celeste de 83º de amplitud; un fenómeno similar (aunque más espectacular) ocurrirá en el 2161 cuando estos astros se vuelvan a encontrar en un espacio de 69º de anchura. Como se puede ver no son nunca aproximaciones espectaculares en ningún momento, pues mientras unos pueden encontrarse cerca del meridiano local los otros se encontrarán rozando el horizonte: están dispersos por media bóveda celeste...
Es posible considerar 4 planetas y comprobar que el agrupamiento mínimo entre ellos ha sido de 1º 21' en marzo de 1725, cuando se pudo contemplar a Mercurio, Venus, Marte y Júpiter antes del amanecer (elongación 24º W), o incluso tomar sólo 3 (Mercurio, Marte, Júpiter) y ver que la distancia entre ellos puede reducirse a sólo 59' (10 de diciembre del 2006; elongación solar: 15º W), aunque lo más frecuente es tenerlos dentro de un círculo de 2-3º de amplitud: de este modo la próxima conjunción del día 18 de mayo del 2000 nos ofrece a Venus, Júpiter y Saturno dentro de un círculo de 1º 35' aunque ofuscados por el resplandor solar; algo más visible es la del 7 de mayo del 2002 cuando aparezcan Venus, Marte y Saturno en un círculo de 2º 49' a 27º E del Sol. (No olvidemos que cuando el agrupamiento planetario ocurre cerca del Sol es del todo invisible, por el deslumbramiento solar: ningún instrumento, salvo un coronógrafo instalado en un satélite, nos permitiría capturar estos planetas debido a la potente luz dispersa.)
Si contamos con prismáticos podemos estudiar los 4 planetas gigantes lejanos y comprobar que en el pasado llegaron a encontrarse dentro de un área de 7º de amplitud (septiembre del año 1306, antes de conocerse Urano y Neptuno) y que la última vez ocurrió en los años 1982-84: recordemos que en 1982 año se predijo la última gran alineación planetaria llena de catástrofes y aquí estamos 18 años después... No hay ninguna aproximación similar hasta el año 2162.
En cuanto a 5 planetas alineados, después de la del año 1186 no aparece otra hasta el 8 de septiembre del 2040 cuando podamos verlos al atardecer, a 21º del Sol recién ocultado; el año 2040 es rico en aproximaciones planetarias, como ya hemos visto, y no será infrecuente que se le cite como fin del Mundo o tonterías similares aunque llegaremos y pasaremos la conjunción sin pena ni gloria.
Con respecto a una supuesta "alineación planetaria total", que aniquile la Tierra al arrancar "llamaradas solares por fuerzas de marea", es probable que desde el nacimiento del Sistema Solar no se haya producido ni una sola vez: teniendo en cuenta la diferente velocidad de traslación de los 9 planetas y las perturbaciones seculares entre ellos es muy difícil encontrar los 9 planetas a un mismo lado del Sol, perfectamente alineados: lo más frecuente en hallarlos dentro de un mismo "sector" de amplitud angular variable (por ejemplo un cuadrante de 90º de anchura, visible como tal si nos vamos con la imaginación a la superficie solar: desde la Tierra no se verían así), que en los últimos 2000 años ha oscilado entre los 40º de amplitud (abril del año 1128) y los 87º de los años 310 y 410 de nuestra era. Como se ve pueden estar bastante cercanos los unos a los otros, pero de ahí a una "alineación total" media un abismo...
Para finalizar, es preciso indicar que Meeus ha demostrado matemáticamente que una alineación planetaria total (con todos los planetas en una misma línea visual) no puede ocurrir antes de que transcurra un tiempo de 1022 años, edad que es muy superior a la del Universo...
Y una última nota: aquellos interesados en analizar gráficamente estas conjunciones pueden verlas en mi libro "Guía del observador planetario", editado por Equipo Sirius en 1995, páginas 295 a 319.
sobre conjunciones favorables, resonancias orbitales y movimientos planetarios en general.
- Guía del observador planetario, Francisco A. Violat Bordonau. Equipo Sirius (1995).
- Problemas y ejercicios de Astronomía Planetaria, Francisco A. Violat Bordonau (2000)
- Mathematical Astronomy Morsels, Jean Meeus. Willmann-Bell (1997).
- Astronomical Algorithms, Jean Meeus. Willmann-Bell (1991).
- Astronomical Tables of the Sun, Moon and Planets, Jean Meeus. Willmann-Bell (1983).
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