
Para poder ajustar a mano el colimado de los espejos (ver dibujo 1). Hay varios tipos de "arañas" o soportes del espejo secundario, pero hemos elegido los de cuatro patas y suficientemente robustos, buscando especialmente la precisión y firmeza en los ajustes de centrado al manipularlos con las llaves Allen o exagonales. El tubo lo hemos elegido de plástico PVC, que encontrareis en almacenes de material sanitario en tamaños normalizados. El de la foto tiene 16 cm de diámetro exterior, elegido para un espejo de 12 cm. de diametro. Si buscais un telescopio ligero, podeis elegir un tubo de cartón especial, plastificado (empleado en construcción de columnas de hormigón) muy útil por su rigidez y escaso peso en comparación al PVC. El portaoculares, debe tener unos movimientos suaves al enfocar, para evitar vibraciones si la montura no es muy robusta. Uno de los que más me gustan es el fabricado por Industrias Pedret. Para completar las diversas piezas que forman el tubo óptico, solo nos queda elegir un buscador adecuado. Como el buscador debe servir logicamente para buscar, tenemos que montarle el más luminoso que encontremos, es decir, el de mayor diámetro posible. Es ideal uno de unos 4 ó 5 cm. de diámetro que podeis incluso construir con una lente y ocular de prismáticos, un tubo de PVC y una cruz de hilos. No se os ocurra montar un buscador de 2 cm. de diámetro como los que llevan los telescopios baratos y malos) porque son completamente inútiles. Para sujetarlo al telescopio, podeis optar por las anillas corrientes o por dos piezas perpendiculares de madera que, con un tornillo como eje, puedan moverse algo para permitir ajustarlo respecto al telescopio principal.
Una vez conseguidos todos los materiales, hay que prepararlos: Comenzaremos preparando el tubo, cortando sus extremos paralelos entre si y perpendiculares al eje longitudinal. La precisión en el corte nos permitirá tomar las medidas correctamente para ubicar más tarde los demás objetos. Después lo limpiaremos y una vez seco, lo pintaremos de negro totalmente mate por su interior y de cualquier otro color por su exterior (no limitarse al tipico blanco). El barrilete, si no lo compramos hecho, tenemos que montarlo con sus dos discos de madera, concentricos y paralelos entre si. También lo pintaremos, como todo lo interior, de negro mate. Uno de estos dos discos será algo menor que el otro y tendrá el diámetro del espejo elegido. Este irá pegado con silicona sin presionarlo para no crear tensiones. Podemos añadirle unas "uñas" que aseguren el espejo pero sin llegar a tocarlo. Me imagino que ya sabeis lo delicado que es un espejo: no debe tocarse con NADA en su superficie aluminizada, ya que os llevariais el recubrimiento. Solo debe cogerse por sus bordes. Si llegara a mancharse, tendriais que lavarlo, sin frotarlo, sumergiendolo en agua destilada con un poco de humectador de negativos (que encontrareis en tiendas de material fotográfico) y agitando el recipiente para que la mezcla bañe el aluminizado y arranque la suciedad. Lo aclarareis con agua destilada abundante y después dejarlo secar en lugar libre de polvo. El secundario, lo sujetaremos con silicona, con el mismo cuidado para no mancharlo. Ya solo nos queda taladrar el tubo en los lugares donde debe ir cada cosa.
Para encontrar el sitio exacto donde ubicar el portaoculares, la araña y el barrilete del primario, no está de más una consulta, para asegurarse, a ya sabeis quién, pero la formula utilizada en estos casos es: Una vez hechos los agujeros que ocuparán los tornillos para el barrilete del primario, mediremos lo que mide éste desde la superficie del espejo hasta dichos agujeros, le sumaremos la distancia focal del espejo y le restaremos la distancia que hay entre el centro del diámetro del tubo y el extremo del portaoculares en su longitud media. La araña estará colocada de forma que el secundaria quede centrado con el agujero del portaoculares. Aunque la araña permite con sus tornillos el poderla centrar exactamente, tenemos que procurar que los tornillos que sujetan la araña queden en el lugar exacto del tubo. Los tornillos también deben ir pintados. Una vez colocado el buscador en lugar que no entorpezca ni la observación por el ocular ni la posible colocación de una cámara fotográfica, encerraremos el tubo entre cuatro maderas de aglomerado o contrachapado que tengan la longitud del diámetro del tubo más la anchura de la madera empleada. Le añadiremos un asa centrada con el peso del telescopio.
Montura Dobson
En el articulo del mes pasado, dejamos el tubo del Newton, montado y encerrado entre las cuatro maderas que lo ajustarán a la montura dobson. Esta conocidisima montura, está formada por dos maderas que sujetan el eje perpendicular al telescopio , dos de refuerzo y dos de base que integran el eje vertical. Las maderas que encierran el telescopio llevarán dos circulos lo más perfectos posible (se recomiendan torneados o realizados en madera con una broca de "vaso" de unos 10 cm. de diámetro), centrados y paralelos respectivamente. Estos circulos se apoyarán en dos de las maderas de la montura de una longitud que permita poner el tubo verticalmente, según su longitud focal. Las dotaremos de un hueco donde colocaremos más tarde el telescopio. Este hueco puede tener forma semicircular o en "V". El refuerzo delantero y trasero deben tener una altura que permita poner el telescopio horizontal.
La base puede ser circular o cuadrada, preferente en madera gruesa ya que su mayor peso le da mayor estabilidad. El eje será un tornillo con tuerca y contratuerca, suficientemente gruso. Entre las maderas que integran la base y entre el hueco y los circulos del eje del tubo, pondremos unos trocitos de TEFLON para facilitar un movimiento suave y homogéneo. El material para la montura puede ser muy variado: aglomerado, contrachapado, aglomerado hidrófugo, etc. Este último es muy útil al proteger la montura de la humedad pero tiene el inconveniente de que hay que pintarlo ya que no lo venden chapeado como el aglomerado normal. No deseo dar más detalles de esta montura ya que se puede adaptar a los materiales que tengamos a mano y se puede mejorar segun la imaginación de cada cual . (Ver dibujos).
Colimado laser de los espejos
Hace unos meses, tuvimos noticia de la utilidad de los punteros LASER, para centrar los espejos de los telescopios Newton. Decidimos adquirir uno, al comprobar que su utilidad seria muy grande. Un pequeño calculo nos dió la cifra de unos 26 telescopios Newton en nuestra Agrupacion, susceptibles de ser ajustados mas correctamente. Esperamos con ello, evitar en parte, los problemas que tienen todos los Newton, sobre todo con los principiantes al colimar sus espejos . El LASER adquirido es de la firma Edmund Scientific Co. de una potencia de 3 MW y longitud de onda de 670NM su clase es la IIIa y debe tenerse la precaución de no apuntarse a los ojos en ningún caso. Lo adaptamos al portaoculares por medio de uno de los casquillos de latón, facilitados por Manuel Navales.
El espejo principal deberá tener en su centro exacto una marca negra de unos 4 mm. de diámetro, realizada con pintura o rotulador permanente; esta marca no afectará a la observación posterior ya que quedará oculta por el espejo secundario. Este, deberá estar en el centro del agujero del portaoculares y colimado lo más exacto posible, de la manera habitual (ver dibujo). Una vez realizados estos pasos, ya podemos conectar el LASER. Lo primero que veremos será el rebote del rayo en el primario, procedente del secundario. Este rebote, tendremos que llevarlo hasta la marca negra, por medio de los tornillos del secundario. Estos ajustes deben observarse lógicamente, desde la boca del tubo, por lo que tendremos la precaución de que el rebote del laser en el primario no nos de en los ojos durante el ajuste. Despues, intentaremos captar el rebote del secundario, que estará cercano a la boca del portaoculares, y lo haremos coincidir con el centro justo del rayo LASER por medio de los tornillos del primario.
Si hemos seguido los pasos con exactitud, tendremos, en teoria, centrado correctamente, el telescopio. Este método es, también en teoria, más exacto que el centraje por medio de una estrella desenfocada ya que no tienes que preocuparte de mantenerla en el centro de la imagen ni de la rigidez de tu montura.
Esperamos que gracias a este sistema, vuestras observaciones sean más precisas. Obsevareis, por ejemplo, que la doble imagen desaparece y que la imagen de las estrellas es puntual, cosa inédita entre los que observais por reflectores, ya que cuando no hay defectos de colimado, los hay de tensiones en el vidrio, o turbulencia, o astigmatismo, o coma, o aluminizado... etc, etc. No quiero reavivar la polémica entre refractores y reflectores, pero solo he logrado ver aceptablemente por dos reflectores: uno está en Monegrillo y otro el Lucena de Jalón. Los demás, más vale que le deis al LASER.
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