
4... 3... 2... 1... Despegamos... Iniciamos un fantástico viaje que nos llevará a los confines del Universo, las distancias que cubrimos no se pueden medir en Kilómetros, sino en años luz, es decir, la distancia que la luz recorre en un año.
Más allá de Plutón llegamos a los fríos abismos del Espacio Estelar. A un año luz ingresamos en la Nube de Oort; el gran depósito donde se conservan miles de millones de cometas.
El viaje continua hacia la oscuridad cósmica... A unos 4 años luz encontramos el sistema triple de Alfa Centaury. La más grande de sus estrellas se parece a nuestro Sol; y la más pequeña, Proxima Centaury, es una enana blanca, una estrella pequeña y fría.
A 8 años luz de la Tierra, llegamos al sistema binario de Sirio. La estrella más grande, 25 veces más luminosa que el Sol, es una gigante azul, una estrella que está quemando combustible mucho más rápidamente que la nuestra. En torno a la gigante gira una enana blanca, astro de reducidas dimensiones, pero extraordinaria mente denso y luminoso.

Después de la explosión queda una nebulosa, como la Nebulosa del Cangrejo, una inmensa nube de polvo, en su interior conserva el núcleo de aquella explosión, que ahora, es un pulsar o estrella de neutrones, un astro de tan enorme densidad que una cucharada de su materia pesaría, en la Tierra, miles de millones de toneladas. Es un objeto oscuro de pocos kilómetros de diámetro que gira vertiginosamente sobre sí mismo, enviando ondas de radio en cada giro.
Nos encontramos ahora a miles de años luz de la Tierra, y estamos abandonando la Vía Láctea, cada vez que nos alejamos se miran las estrellas que forman el espiral de nuestra galaxia. El Sol está situado a 30 mil años luz de su centro.
A millones de años luz de nuestro planeta, empiezan a aparecer las otras galaxias que, junto con la nuestra, forman el grupo local, en el que se encuentran: La Nube de Magallanes, La Galaxia de Andrómeda, y muchas otras. Unas 30 en total son las que forman nuestro vecindario.
Los años luz que hemos recorrido ya son decenas de millones y se empieza a hacer una idea de la forma del Universo. Las galaxias tienden a agruparse en cúmulos.
A cien millones de años luz de nuestro hogar, encontramos un objeto inesperado y sorprendente: un agujero negro. Que esta absorbiendo, en su torbellino espacio-temporal a las estrellas situadas en el centro de una remota galaxia.



Al terminar este acontecimiento, nuestro viaje también a finalizado, y regresamos rápidamente a nuestro planeta. Volvemos a ver el grupo local de galaxias al que pertenecemos, miramos el espiral al que pertenecemos, entramos a la nebulosa, pasamos por la estrella de neutrones o pulsar, salimos de la nebulosa, vemos a Betelgeuse, luego el sistema binario de Sirio, pasmos de boleto por el sistema triple de alfa centaury, luego la Nube de Oort, pasamos Plutón, Neptuno, Urano, Saturno, atravesamos sus anillos, luego a Júpiter, atravesamos sin problemas el cinturón de asteroides, vemos de reojo a Marte, y llegamos a la Tierra.
Dedicado a Mario Vázquez Reina
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